Las siluetas oscuras de aquellas dos mujeres se dibujaban sin dificultad tras las cortinas de lino, al otro lado del café. El reservado, que recogía su amistad tras años de ausencias, las protegía de miradas curiosas, carentes de sensibilidad y sobradas de un realismo práctico innecesario. Aunque a quién le importaba ya la opinión vacía de los demás…
Buscaron un espacio íntimo para inmortalizar y memorizar en sus vidas la trascendencia de ese momento de intercambio y así, agarrarse con fuerza a una despedida definitiva, espejismo velado de nuevos comienzos.
El trueque de sus regalos eran las experiencias acumuladas en este tiempo de desconexión vital, y allí mismo:

La otra, entusiasmada, adelantó una maleta vacía que prometía libertad. Apenas una manta para protegerse del frío de la soledad y un fogón portátil para mantener calientes sus ilusiones y poder cocinar nuevos sueños. Ningún compromiso en el tarjetero. Como única información:
- Nombre: María Expósito.
- Dirección: Sin hogar.
Tania A.Alcusón